Soy una maleducada
Y una borde, y una bestia diciendo las cosas. Y la gente me mira mal porque no me callo, y porque digo lo que me sale de la punta del lobulo frontal derecho del cerebro (o el de los sentimientos es el izquierdo??)
Pues eso, que lo sepais todos, que ni me he callado ni pienso callarme una porque la gente vaya a pensar mejor o peor de mí. Que soy mayorcita y capaz de tomar mis propias decisiones. Que yo también se sacar las uñas, que soy rencorosa, que quien me busca acaba por encontrarme, y que esto es sólo una escala en mis más que merecidas vacaciones.
Que reivindico mi derecho a ser diferente y ejerzo mi derecho a equivocarme (gracias por descubrirmelo, JotaErre). Pero que también ejerzo mi derecho a rectificar. Así que ya está bien por ahora, me temo. Vale, una niñata de veintitantos, pero una niñata con la cabeza muy bien amueblada y los ovarios muy bien puestos.
Y al que no le guste, que no mire. Gracias, Billy, por la frase: yo a mí no me aprecio, yo a mí me quiero.
Os echo de menos (ya sabeis quienes sois) y quiero comentarios!!! (eso vale para cualquiera que pase por aquí :P)

Muchas veces me pregunto si cambiamos, si son las circunstancias las que cambian, por qué nos negamos a ver el final de las historias cuando nos avisan y esperamos a chocar una y mil veces contra el mismo muro... Supongo que, como dice Coti en una de sus canciones, no hay que hacer preguntas que no tienen respuesta.
Estoy melancólica. La única diferencia notable con la chica del dibujo es que mi pelo es rizado. Tengo la expresión perdida y no soy consciente de las cosas que hago yo sola... empiezo a pensar que tengo un problema.
Últimamente pienso en mí como ese bicho, como un ángel de la guarda. Cada vez que recuerdo a alquien a quien quiero no puedo evitar preguntarme si estará bien, si necesitará algo, si puedo ayudar. A este paso voy a acabar pareciendome a alguna beata.... a pesar de que esta tarde ha quedado demostrado que, para llevarme la contraria, era la mas buenaza de mis amigas de pequeña, pero nunca he sido buena, un diablillo que al crecer se ha convertido en un Diablo en condiciones... y no me creo que sea tan mala como me cuentan, a pesar de que no necesite escoba para ser bruja :P
Y en realidad es ésta la imagen que me gustaría ver cuando pienso en mí misma. Vale, me he rendido, nunca voy a llegar a ser una mujer misteriosa, pero de ahí a ser una hermana de la caridad, o una gilipollas integral que pasa todo su tiempo disponible preocupandose por los demás... va un cacho.
Últimos cambios por ahora, de momento he decidido hacer convivir a los dos tipos de comentarios, a ver si, con un poco de suerte empiezan a crecer en número, porque la calidad no puede ser mejor ;)
Este fin de semana he descubierto algo. Y me he hecho consciente de ello. Y no quiero ocultarme más, al fin el problema me ha dado caza.