El Rincón de las Hadas

Mentir es lo más divertido que puede hacer una chica sin desnudarse. Aunque si se desnuda es aún mejor. (Natalie Portman. Closer)

martes, marzo 08, 2005

Experimentemos...

Hace mucho que no me autoimpongo ejercicios de estilo ni nada parecido. En realidad hace demasiado tiempo que no me autoimpongo nada de nada. Y he comprobado que los resultados de esta actitud de condescendencia conmigo misma son realmente nefastos... Así que experimentemos, a ver que sale...

Image hosted by Photobucket.com Aquella mañana se levantó con una terrible sensación de vacio. Una sofocante sensación de pérdida, de derrota, de culpabilidad. Sentía tantas cosas a la vez que no pudo evitar mirar las cuchillas que él habia dejado, completamente desordenadas, en el armario del cuarto de baño.

Llevaban una temporada no demasiado bien, y de repente parecia que todo había vuelto a la normalidad. Ahora entendía que era como esas mejorías repentinas de los enfermos de edad avanzada, que sólo significa que el inevitable final está cerca, aquí al lado, aquí mismo.

Nunca había querido reconocer abiertamente que estaba enamorada. Nunca había querido plantearse si era el hombre de su vida. Y ahora tenía las cuchillas ahí, al alcance de su mano. El se había llevado todo menos las cuchillas, y empezaba a pensar que sólo era cuestión de tiempo que volviera para recogerlas. Sabía que iba a suplicar que se quedara, que iba a rogar para que no la abandonara, para que le diera otro beso más, y después podía suplicar otro y otro y otro y otro, hasta atarlo de nuevo para siempre, hasta volver a enamorarle... era todo para ella....

De repente se dió cuenta de que no se quedaría, había encontrado a otra mujer, había encontrado a alguien que le daba más de lo que pedía, que no exigía, que no sollozaba cada vez que le veía partir. Y lo tuvo claro. Y lo hizo.

Preparó un baño caliente, echó sus aceites y sus sales de baño preferidas, que coincidian con las preferencias de él... en realidad ahora todo coincidia con los gustos de él, había negado su propia personalidad para adaptarse a la de él... cogió las cuchillas y las dejó en la jabonera de la bañera. Mandó un sms al que sería su último gran amor. Apagó el móvil. Se abrió las venas de los brazos y de los pies. Aquellas preciosas venas de sus pies, aquellas venas tan sexys, las que él siempre había acariciado como si fueran un milagro por sí mismas... Estaba destrozando la parte de su cuerpo que más había amado él.

El sueño fue llegando. La habitación se oscurecía. El agua estaba tan calentita... Se fue quedando dormida y nunca más despertó.

Fin

A ver, tengo que hacer una postdata tardía, necesito tranquilizar a algunas personas.... estoy bien, muy bien. Necesito que sepais que aún no ha nacido el hombre que me haga perder la ilusión por la vida. Que es un relato hiperbreve pensado como ejercicio de estilo, una autoimposición, para no perder las buenas costumbres, pero nadie se vaya a pensar que me voy a rajar las venas por un chico, ni mucho menos! con lo que me marea la sangre!! Muchísimas gracias por la preocupación, siento el susto, y teneis "Chica Glamour" para rato ;) (Yo también os quiero)

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