Todo se acaba...
Y las vacaciones van llegando a su fin. Y la rutina se va acercando. Bueno, o tal vez se va alejando, porque en este pueblo perdido de la mano de Dios no hay absolutamente nada que hacer. Imaginad hasta que punto me aburro, que hoy me he dedicado a aspirar el coche... aunque deberia comprar una de esas balletas mágicas y pasarla por el salpicadero, y ni hablemos ya de lo de lavar el coche por fuera... pero tampoco está tan sucio, lo que pasa es que como es oscuro se nota más que necesita lavado....
Y por otro lado me siento como en un laberinto, en una vorágine difícil de controlar, en una expectación constante. Necesito saber lo que voy a hacer el mes que viene, y el año que viene, y ahora no tengo ni idea. Estoy sumida en un laberinto de posibilidades que no tiene una respuesta clara que ofrecerme. Bueno, ni clara ni oscura, simplemente no tengo ni idea de lo que va a ser de mí el año que viene. Veo la luz del fondo del tunel, veo que en septiembre puede acabar mi vida académica... al menos por el momento, pero veo que tal vez no acabe, y no quiero pensar en esa posibilidad, porque me agobia y me estresa. Por otro lado veo que voy a perder una buena parte de mi vida social, voy a dejar de ver a diario a gente que ahora mismo es una base para mi estabilidad emocional y no tengo ni idea de dónde voy a ir a parar ni con quién me voy a relacionar... como dijo aquel famoso filósofo (creo que fue Socrates) "sólo se que no se nada" y eso me pone tremendamente nerviosa....
Así que tranquilidad, si tardo en actualizar o si escribo sólo churros de escasa calidad... todo pasará, y yo volveré a ser yo en cuanto tenga un par de respuestas... Aunque puede que antes... si aprendo a organizarme como Dios manda ;-)
Y por otro lado me siento como en un laberinto, en una vorágine difícil de controlar, en una expectación constante. Necesito saber lo que voy a hacer el mes que viene, y el año que viene, y ahora no tengo ni idea. Estoy sumida en un laberinto de posibilidades que no tiene una respuesta clara que ofrecerme. Bueno, ni clara ni oscura, simplemente no tengo ni idea de lo que va a ser de mí el año que viene. Veo la luz del fondo del tunel, veo que en septiembre puede acabar mi vida académica... al menos por el momento, pero veo que tal vez no acabe, y no quiero pensar en esa posibilidad, porque me agobia y me estresa. Por otro lado veo que voy a perder una buena parte de mi vida social, voy a dejar de ver a diario a gente que ahora mismo es una base para mi estabilidad emocional y no tengo ni idea de dónde voy a ir a parar ni con quién me voy a relacionar... como dijo aquel famoso filósofo (creo que fue Socrates) "sólo se que no se nada" y eso me pone tremendamente nerviosa....Así que tranquilidad, si tardo en actualizar o si escribo sólo churros de escasa calidad... todo pasará, y yo volveré a ser yo en cuanto tenga un par de respuestas... Aunque puede que antes... si aprendo a organizarme como Dios manda ;-)

Aquella mañana se levantó con una terrible sensación de vacio. Una sofocante sensación de pérdida, de derrota, de culpabilidad. Sentía tantas cosas a la vez que no pudo evitar mirar las cuchillas que él habia dejado, completamente desordenadas, en el armario del cuarto de baño.